TRANSPIRENAICA SOLIDARIA 2017

CUIDA TU SALUD MENTAL ¡¡¡APROVÉCHATE DE TI!!!
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TRANSPIRENAICA SOLIDARIA 2017
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El próximo 18 de Agosto, Chechu Obrer, viajará a la localidad de Cadaqués para empezar el reto que le llevará a cruzar los Pirineos caminando de punta a punta, en dirección de este a oeste, desde el mar Mediterráneo hasta el mar Cantábrico empezando en el cabo de Creus (Gerona) hasta el Cabo Higuer (País Vasco). La ruta a realizar será el Gr-11, también llamada “Travesía Pirenaica” y se trata de un sendero de más de 800 km por la vertiente sur de los Pirineos. La duración del reto será de unos 35/40 días.
Su motivación para este reto, es, aparte de los beneficios que genera el simple hecho de caminar en el organismo, tanto a nivel físico como psíquico la difusión del caminar como práctica saludable y beneficiosa para nuestra salud mental y nuestro bienestar personal, también la de convertir esta travesía en un reto deportivo solidario para poder ayudar a los y las profesionales, usuarios, usuarias y familiares de nuestra entidad, la Red Sanamente.
Por este motivo, desde el grupo de Hablemos Abiertamente, le hemos hecho una entrevista para saber un poco más sobre este reto y así haceros participes a todos los que visitáis nuestra web.
¡¡¡Mucho ánimo y mucha fuerza Chechu!!!

¿En qué consiste el reto que te has planteado?
Digamos que este reto tiene dos motivaciones: una sería la realización del sendero Gr-11, también llamado Senda Pirenaica o Transpirenaica, caminando toda su distancia desde el cabo de Creus en el mar Mediterráneo hasta el cabo de Higuer en el Cantábrico. Se trata de un sendero que cruza la vertiente sur de los Pirineos con una distancia de alrededor de 813 km y ronda los 50.000 metros positivos de desnivel acumulado. En un principio tengo planificado realizarlo en 36 etapas si todo va bien.
La segunda motivación es convertir este reto en una causa solidaria a beneficio de la Red Sanamente, organización que trabaja por y para la promoción, investigación, formación e intervención en la Salud Mental. Esta causa solidaria se puede llevar a cabo mediante la plataforma migranodearena.org poniendo en el buscador de la página principal “Transpirenaica Solidaria Chechu Obrer” o siguiendo este enlace https://www.mgda.es/r/1/15767
También hemos creado una web para todo el seguimiento del reto: https://transpirenaicasolidariablog.wordpress.com/

¿Cómo surge la idea?
Soy un apasionado de la naturaleza y más en concreto de la montaña. Significa mucho para mí. En la montaña no hay coches, ni semáforos, ni aglomeraciones de gente. El tiempo parece que pasa más despacio y es el lugar donde me siento más tranquilo y donde puedo evadirme de mis rutinas diarias para poder encontrarme conmigo mismo. La realización de la Transpirenaica era una idea que tengo desde hace tiempo y este año decidí que era el año para intentar llevarla a cabo. Después me planteé que, ya que iba a realizarla, podría ser una buena idea aprovechar esta acción para hacer una campaña de recaudación de fondos para la Red Sanamente. Hoy en día, y gracias a internet, existen muchas plataformas que permiten que estos retos deportivos se conviertan en acciones solidarias. A todo esto solo le faltaba el último empujón de mis amigos y compañeros del equipo Gamusinos BTT de Villena, los cuales comparten como yo la misma motivación y pasión por la montaña. Nos pusimos en contacto con la Red Sanamente, les pareció genial y enseguida estábamos inmersos en el reto, en su planificación, campaña de difusión, etc.

¿Has tenido alguna experiencia similar?
De este nivel y magnitud no. A menudo realizo rutas y travesías cortas por España, también he caminado por el Himalaya y Los Alpes. Hace dos años hice una travesía por el norte de España, desde Bilbao hasta Finisterre, pero nada de esto es comparable a la Transpirenaica. Son muchos días, mucho desnivel acumulado y el cansancio, la climatología en alta montaña, el estado físico y psíquico serán factores determinantes a tener en cuenta.

¿Por qué elegiste los Pirineos?
Los Pirineos es una zona que desconozco, y ya iba siendo el momento de ir a visitar esta maravilla paisajística. Muchas veces elegimos viajar fuera del país a visitar lugares y no nos damos cuenta de los maravillosos parajes naturales que tenemos relativamente cerca de casa.

¿Qué alimentación llevarás para hacer la travesía? ¿Utilizas algún tipo de complemento nutricional?
La nutrición es muy importante en una travesía de este tipo. Necesitaré mucha agua y a veces el acceso a ella no será fácil, por lo que llevaré pastillas potabilizadoras para aquellos casos donde el agua que me encuentre no sea apta para el consumo. En cuanto a la comida, la más importante será a la tarde-noche cuando llegue a los refugios. En los refugios privados suelen ofrecer cena y desayuno (carnes, pescado, verduras, legumbres, pasta, etc.). En los refugios libres no, por la tanto hay que prever comprar comida en frío en los pueblos para poder comer después. Mientras camino no suelo comer mucho, digamos que le voy metiendo al cuerpo lo que va necesitando: fruta, dátiles, alguna barrita energética o chocolate y poco más. No suelo utilizar complementos nutricionales, aunque últimamente estoy tomando magnesio y me está yendo bien, por lo que seguiré tomándolo durante la travesía. También tomaré como complemento agua de mar isotónica para prever la deshidratación.

¿Cómo vas a dosificar el esfuerzo? ¿Vas a madrugar mucho para salir todos los días a caminar?
La idea es andar una media de alrededor de 24 km al día con unos 1200 metros positivos acumulados al final de la jornada. Dormiré en refugios libres y privados y es fundamental descansar bien, acostarse pronto y empezar a caminar temprano, alrededor de las 5:30 – 6 de la mañana.

¿Cuál es el punto débil en cuanto al reto que tienes que realizar? ¿Alguna vez has tirado la toalla?
Creo que hay dos puntos débiles: el primero a nivel psíquico. El trabajo mental es muy importante para afrontar un reto así. Actitud positiva, saber que un paso más siempre se puede dar, creer en ti… siempre he pensado que tu cabeza son tus piernas. El segundo es el físico, ya que puede aparecer una lesión en cualquier momento que te impida caminar más y tengas que abandonar el reto.
Soy bastante cabezón y las cosas que me propongo me gusta conseguirlas, pero, en este caso, creo que no sea cuestión de empeñarse en terminar la travesía cuando no sea posible. Se trata de una travesía muy larga por terrenos difíciles en alta montaña y hay que saber mantener la cabeza fría y, sobretodo, entender tu cuerpo y tu mente, ya que ellos son los que te pondrán en el sitio que debes estar. Lo de tirar la toalla puede provocar emociones y sentimientos complejos como la culpa, la decepción o la sensación de fracaso. En mi opinión creo que no debería pasar nada si no se consigue un objetivo propuesto, la clave está en analizar bien la situación sin presión y tomar la decisión más acertada para el momento en el que te encuentres. Y si esa decisión significa tener que parar o abandonar porque es lo más adecuado, tirar la toalla se convierte en una decisión oportuna e inteligente.

¿De dónde has sacado el valor para este reto? ¿Vas solo o acompañado? ¿Tienes miedo?
El reto lo realizaré solo. Miedo tengo, por supuesto, de hecho creo que es muy importante tenerlo. La montaña me da mucho respeto porque muchas veces va a ser ella quien te ponga en tu sitio. Voy a encontrarme en situaciones muy adversas y quiero descubrirme en esas situaciones. El miedo, la rabia, el orgullo, la tristeza, el amor, etc. son emociones inherentes al ser humano y entenderlas a menudo requieren de un cierto desarrollo cognitivo. Estoy totalmente convencido de que caminar nos ayuda a encontrarnos y a entendernos emocionalmente. Y el valor para afrontar este reto creo que me sale por mis ansias de querer estar en contacto con la montaña, inmerso en ella y aprendiendo de la naturaleza. Es como una necesidad. Me considero parte de ella, cosa que se nos está olvidando a las personas por culpa de educar en valores, a mi juicio, poco comprometidos con nuestro entorno, con nuestros semejantes y con nuestro bienestar emocional y social.

Aparte del motivo solidario, ¿qué aspectos personales te llevan a plantearte este tipo de retos?
Como te comentaba antes, siento que caminar por la montaña me genera un bienestar personal. También me ayuda a encontrar un balance en mis emociones y en mi estado de ánimo. Soy músico y me gusta dedicarme al cien por cien en los proyectos musicales donde participo, pero las clases, reuniones, las actuaciones, los ensayos, etc. exigen muchas horas de trabajo, tanto fuera como en casa, entre semana y en fines de semana y casi no puedo dejar de pensar en cosas que debo de hacer o atender. El plantearme un reto así es por mi pasión hacia la montaña y también por la necesidad de conectar con ella y “resetearme”.

¿Por qué has elegido a la Red Sanamente para brindar tu solidaridad?
La Red Sanamente hace un trabajo ejemplar dentro del campo de la Salud Mental. Es una entidad referente en la ciudad de Villena y dentro de la comarca del Vinalopó donde ejerce su labor. Conozco a mucha gente que trabaja allí, también a los y las usuarias del centro de rehabilitación e inserción social y tengo muy buena amistad y un gran aprecio por esta organización y sus personas. Su capacidad para hacer un buen trabajo, la energía con la que trabajan, sus valores, su apuesta por la creatividad, el entusiasmo, la profesionalidad y el criterio con el que hacen las cosas fueron factores determinantes para que fuera esta organización la benefactora de esta causa. También porque no quería apostar por una entidad grande, de ámbito nacional, pues éstas ya reciben muchas ayudas de acciones deportivas solidarias. Creo que hay que focalizar a veces estas acciones también en las asociaciones y organizaciones con menos recursos.

¿Crees que son más altas las montañas o la visión negativa que tiene nuestro colectivo?
Sin duda la visión negativa y el prejuicio social que sufren las personas con enfermedad mental y sus familias. Las montañas son altas, sí, y las cimas son difíciles de conseguir, pero los problemas derivados a causa del estigma social asociado a la salud mental es algo que cuesta más de solucionar. Las personas con enfermedad mental sufren, además de las consecuentes discapacidades y dificultades de integración, la repercusión del desconocimiento social que existe hacia estas enfermedades, lo cual es un agravante serio en detrimento de la integración social y laboral de las personas que las padecen. Por regla general, este desconocimiento va asociado a actitudes sociales de rechazo y una imagen social negativa, creando así barreras que aumentan su riesgo de exclusión y aislamiento. La lucha contra el estigma y la eliminación de estos prejuicios e ideas erróneas sobre las enfermedades mentales y las personas que las padecen es algo que nos concierne a todas y a todos, por eso es un reto difícil y tan importante de conseguir.

En la introducción nos dices que caminando cambiamos el mundo, ¿qué cambios en el mundo te gustaría que consiguieran tus pasos?
Bueno, pienso que la práctica del caminar es algo fácil y accesible que nos reporta grandes beneficios. Nos saca de nuestra casa, nos hace movernos, nos hace cambiar la perspectiva con la que miramos, con lo cual nos hace cambiar nuestra forma de ver y pensar, y si nosotros cambiamos nuestra forma de ver el mundo, el mundo cambia. Caminar nos hace más críticos, nos hace más abiertos a aprender y nos elimina rutinas sedentarias y pasivas que nos producen pereza, apatía e indiferencia. No pretendo cambiar el mundo, ni mucho menos, pero si veo útil hablar sobre la importancia de nuestro bienestar personal y de nuestra salud mental a partir de una actividad tan fácil como lo es caminar. Esto es totalmente subjetivo, cada uno se busca sus recursos para encontrarse bien. A mi caminar me reporta muchos beneficios como la mejora de la autoestima, por ejemplo, al comprobar que somos capaces de andar 15, 25, 35 o 45 km en un día. Claro, conseguir objetivos te hace estar feliz. También me recuerda que somos libres, libres de todo, libres de condiciones sociales, de prejuicios y de etiquetas. En la montaña todas y todos somos un cualquiera y eso me gusta. Caminar pone en segundo plano mis atributos como persona (¿quién soy?, ¿dónde vivo?, ¿qué me gusta comer?, ¿a qué me dedico?) para recordarme que soy humano, que soy mamífero, que formo parte de un sistema natural y en qué posición estoy respecto a este. Caminar me ayuda a tener una visión más respetuosa con el entorno. Me gusta mucho el silencio y en las montañas existe un silencio espectacular e incomparable a ningún otro silencio en el mundo. Pocas sensaciones me gustan más que estar arriba de las montañas, delante de tal inmensidad y no escuchar nada. ¿Cómo tanto puede estar tan calmo a la vez? Y después llegamos nosotras y nosotros, personitas de entre un metro y dos de altura ocupando, así por lo general, unos 60/70 litros de volumen y nos pensamos que todo es nuestro y que podemos hacer de ello aquello que nos plazca. Nos hemos convertido en las dueñas y los dueños del espacio (conquistándolo con hormigón), pero no lo somos del tiempo (para eso ya está la naturaleza). Así que pensemos un poco más en lo que hubo, lo que hay y lo que habrá cuando dejemos este lugar a los siguientes que vengan a habitarlo.

Gracias CHECHU. Y ENHORABUENA POR TODO. Mucha Suerte y nos vemos a la vuelta. Y a ti que nos lees, recuerda: “Cuando caminas te mueves, tu perspectiva cambia, tu alrededor cambia, el mundo cambia. Caminando cambias el mundo.” Muchos besos. Colabora con Fundación Sanamente y apoya esta causa en la web… (https://transpirenaicasolidariablog.wordpress.com/)

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